Científicos canadienses crean un sustituto ecológico del aceite de palma

Los científicos canadienses pueden haber encontrado una solución a los efectos negativos que causa el aceite de palma en nuestra salud y el medio ambiente: un aceite sustituto que incluso puede ser beneficioso. Pero antes de hablar de esta invención, es importante saber por qué es necesario reemplazar el aceite de palma.

Gracias a su bajo costo de producción, el aceite de palma se utiliza en una serie de productos de las industrias alimentaria, estética y de cuidado personal. A menudo es el “aceite vegetal” en las etiquetas de los diversos productos que compramos. Sin embargo, el impacto del aceite de palma en nuestra salud y el medio ambiente es bastante negativo.

Su contenido en grasas saturadas es muy elevado y puede incrementar los niveles de colesterol malo. Se estima que este contenido puede llegar al 80% cuando se extrae el aceite de la semilla de palma. A pesar de ser rico en betacaroteno y vitamina E, el aceite sufre modificaciones o procesos de refinamiento y calentamiento y pierde sus beneficios. Además, cuando se oxida, presenta un riesgo de intoxicación.

Para el medio ambiente, el daño está relacionado principalmente con la deforestación provocada por la plantación de las palmeras que suministran el aceite. A medida que aumenta la demanda de este producto, el cultivo crece y ocupa espacio en los bosques, principalmente en Malasia e Indonesia. Algunos investigadores señalan su producción como una de las principales causas de la pérdida de biodiversidad en los bosques tropicales del mundo.

Por esta razón, algunas marcas se enorgullecen de dejar claro en sus envases que el producto “no contiene aceite de palma”. Sin embargo, este aceite que tantos problemas causa representa el 34% de la producción mundial de aceite vegetal.

 

Solución inspirada en el cuerpo humano

Alejandro Marangoni es científico de alimentos en la Universidad de Guelph, Canadá. Explica que para reemplazar el aceite de palma era necesario buscar una alternativa que también solidificara a temperatura ambiente. Esta es una de las cualidades del aceite de palma valoradas por la industria, pero sucede gracias al alto contenido de grasas saturadas del producto.

A pesar de ser necesaria en algunos procesos importantes de nuestro organismo, como la síntesis de testosterona, las grasas saturadas se relacionan con el riesgo de enfermedades cardíacas cuando se consumen en exceso, sobre todo si se combinan con un estilo de vida poco saludable.

Lo que hizo Alejandro fue utilizar un proceso inspirado en la forma en que nuestro cuerpo produce triglicéridos para crear una alternativa al aceite de palma. Combinó enzimas con glicerina y produjo un aceite vegetal sin la necesidad de incluir grasas saturadas extra.

Con eso, Alejandro y su equipo pudieron replicar la producción de triglicéridos por parte del cuerpo humano y mantener el nuevo aceite vegetal en estado sólido a ciertas temperaturas. El resultado es un producto que puede ser utilizado por la industria alimentaria, con la ventaja de no tener que deforestar los bosques y mantener los costos de producción relativamente bajos.

Otra gran ventaja es que el proceso creado por Alejandro puede utilizar otros aceites vegetales con menos grasas saturadas, como aceite de maní o aceite de semilla de algodón. Una alternativa que puede ayudar tanto al medio ambiente como a la salud humana.

 

BBC / CV

Un comentario en «Científicos canadienses crean un sustituto ecológico del aceite de palma»

  • el marzo 3, 2021 a las 11:03 am
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    Es esoecracular. Solo que sie glicerina, un derivado del ptroleo, no puede ser aceite vegetal. O yo entendi mal?

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