Joven creó pañales ecológicos hechos de algas que al terminar su función se biodegradan

La diseñadora Luisa Kahlfeldt se sorprendió al saber que 17 millones de pañales desechables se tiran a la basura todos los días solo en la Unión Europea. Esto la motivó a desarrollar Sumo, un pañal natural y biodegradable, que lucha por la sostenibilidad en un pañal completamente natural y biodegradable.

La tela de los pañales Sumo están hechos de una tela llamada SeaCell, compuesta de algas marinas y eucalipto, que le da al pañal Sumo características no alergénicas y es muy suave, lo que es ideal para la comodidad. También tiene propiedades para el cuidado de la piel, el tejido es antibacteriano y rico en antioxidantes, por lo que hay un intercambio activo de material entre la fibra y la piel.

Un pañal clásico descartable tarda aproximadamente 500 años en descomponerse, debido a que están hechos de fibras de celulosa, polímeros y tejidos sintéticos.

Los pañales Sumo son sostenibles en cuanto la cosecha y la producción, dando una ventaja sobre los textiles utilizados en la mayoría de los pañales de tela en el mercado. Y dado que Kahlfeldt lo ha convertido en un diseño monomaterial, también se recicla más fácilmente, sin necesidad de desmontar sus componentes.

Si bien la principal preocupación de Kahlfeldt era proporcionar una alternativa a los pañales desechables, son los avances de Sumo sobre los pañales de tela estándar los que le han valido varios premios, incluido el prestigioso premio Dyson.

Kahlfeldt diseñó SeaCell en tres capas para Sumo: una capa interna suave y absorbente, un núcleo aún más absorbente y luego una capa externa impermeable que evita que los líquidos se filtren. La impermeabilización fue posible gracias a la tecnología EcoRepel que impermeabiliza los tejidos sin afectar su biodegradabilidad o reciclabilidad. Ademas de ser resiste a la abrasión y el lavado repetido a máquina.

En la mayoría de los pañales de tela, las capas absorbentes están laminadas con poliéster o poliuretano, por lo que no pueden reciclarse. La adición de ganchos y cierres también suele obstruir el proceso de reciclaje. Un desafío particular para Kahlfeldt fue cómo diseñar la elasticidad en la tela sin bandas elásticas sintéticas. Lo logró con un método de tejer hilos naturales llamado “Estiramiento natural”, que dice les da hasta un 20 por ciento de elasticidad.

La diseñadora desarrolló Sumo como su proyecto de maestría en la École cantonale d’art de Lausanne, Suiza, una de las mejores escuelas de diseño del mundo. Actualmente trabaja como diseñadora en Konstantin Grcic Design en Berlín.

Kahlfeldt espera que el éxito de Sumo inspire a más diseñadores de productos a desarrollar productos de fuentes más sostenibles. También opina que el crecimiento de la industria de la agricultura oceánica regenerativa fomentará la colaboración entre los agricultores oceánicos, los científicos de materiales y los diseñadores de productos.

“Estoy entusiasmada con la innovación de materiales que resultará de las materias primas renovables fácilmente disponibles como algas y la oportunidad de usarlos en diseños futuros”, dice Kahlfeldt.

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