Una niña de 14 años construye macetas biodegradables con desechos de cacahuates

La reutilización y el reciclaje (junto con la reducción) son acciones claves para promover el consumo responsable y la sostenibilidad en un mundo que pide a gritos mayor conciencia ambiental.

En sintonía con estos principios, una niña de 14 años de Telangana (un estado de la India) comenzó a fabricar macetas biodegradables con las cáscaras de maní. Su nombre es Srija y su interés por la plantación de árboles la llevó a desarrollar estos recipientes alternativos para los plantines.

Todo comenzó un día en que, mientras preparaba la tierra para plantar un árbol, dio con una bolsa de plástico de las que recubre a los plantines enterrada en el suelo. Fue allí cuando pensó por primera vez que había que encontrar una opción ecológica para esos plásticos.

Inmediatamente me di cuenta de que esto era de una de las anteriores campañas de plantación de árboles en el colegio. No quería que esto continuara cada año, así que empecé a pensar en una solución sostenible para sembrar plantines”, relató Srija.

Convirtiendo cáscaras de cacahuate en macetas

Para concretar la idea de fabricar macetas biodegradables para los árboles, Srija necesitaba un material que reuniera esa característica. Y ese material lo encontraría en abundantes cantidades en su propia ciudad, Gadwal, donde existen grandes plantaciones de cacahuate.

A través de su profesor de Matemáticas, aprendió que las cáscaras son ricas en fósforo y calcio y que tenía la posibilidad de aprovechar los desperdicios que provenían de las plantaciones para construir su proyecto. Así fue como esta joven india se metió de lleno a convertir las cáscaras de maní en contenedores para los plantines, pero, aunque el entusiasmo era mucho, en un principio el resultado no fue el esperado.

“Una vez que la maceta era lo suficientemente robusta, Srija añadió un poco de tierra y plantó en ella un retoño de neem. Lo enterramos bajo tierra en la escuela y lo vigilamos regularmente para determinar cuánto tardaría en desintegrarse”, relató el docente. Lo que comprobaron fue que el recipiente se degradaba en menos de 20 días.

Cosechando apoyos

La idea de Srija, práctica y sencilla, es una solución legítima que contribuye a evitar el uso de plástico en los procesos de plantación. De hecho, T-Works Telangana –el mayor centro de diseño y fabricación de prototipos de la India- vio las potencialidades de las macetas y ofreció un plan modelo para la fabricación de maquinarias que permitan aumentar el número de la producción.

Y es que, hasta el momento, la joven ha venido haciendo manualmente los contenedores según ella misma relata: “He estado haciendo de cinco a seis plantadores cada día a mano y he plantado con éxito 80 arbolitos. Pero, con la maquinaria, puedo aumentar la capacidad de producción y hacer 10.000 plantones para julio”.

La iniciativa de esta niña ecologista también cuenta con el apoyo de su escuela, la cual comunicó que en las venideras campañas de plantación de árboles que organicen, utilizaran sus macetas biodegradables.

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