El árbol de sangre verde que purifica la tierra de metales pesados

Para nadie es un secreto que vivimos en un mundo en dónde quedan demasiados misterios de la naturaleza por descubrir, a la humanidad le queda muchísimo aún que aportar, y en los últimos tiempos cada año es una revolución en la que nadie sabe lo que puede suceder.

Y la realidad es que los humanos somos pequeños en comparación, y no tenemos más remedio que adaptarnos al medio ambiente e ir desarrollando nuevos hábitos que nos ayuden a sobrevivir.

Pero, así como nosotros, el resto de seres vivos también se van adaptando. Si hablamos de las plantas, ellas suelen adaptar su metabolismo a los cambios de temperatura, los retos enormes que se presentan con la contaminación y el tan temido cambio climático.

Realmente, detrás del mundo de las plantas existen muchos secretos que se van descubriendo a medida que se estudian y es allí donde somos un poco conscientes de las grandes tareas que estas realizan.

Tal es el caso de una particular especie de árbol hiper-acumulador que nace en el bosque lluvioso de Nueva Caledonia, la Pycnandra acuminata: el árbol de sangre verde azulado.

El árbol que purifica el subsuelo de metales contaminantes.

La tierra esconde mucho más que solo granos de arena. En realidad, es un mundo entero de metales y elementos que son necesarios para la vida.

Pero, hay metales pesados como el níquel y el zinc, que en altas concentraciones son lo último que las plantas quieren tener cerca ya que son muy tóxicos para casi todas las especies.

Para casi todas, menos para un nuevo grupo de plantas: los hiper-acumuladores. Este grupo ha evolucionado de tal manera que ahora puede absorber los metales normalmente letales en su tallo, hojas e incluso semillas.

Este tipo de árbol alcanza un tamaño de hasta 20 metros de altura, se encuentra en la selva tropical, crecen lentamente y pueden pasar décadas para que produzcan sus flores y semillas. Aunque, lamentablemente se encuentra amenazado por la deforestación como resultado de las actividades mineras y los incendios forestales.

Los grandiosos beneficios del árbol de sangre azul.

Luego de estudiarlo durante varias décadas, un grupo de investigadores de la Universidad de Queensland llegaron a la conclusión de que la Pycnandra acuminata podría estar utilizando el níquel para protegerse de los insectos, ya que es tóxico para la gran mayoría de ellos.

Se estima que el árbol puede llegar a acumular hasta un 25% de níquel en su savia. Y es gracias a este peculiar comportamiento que se debe su característica más increíble: Su savia es de un particular color azul verdoso.

Es bueno destacar que a este árbol peculiar se le considera una alternativa altamente útil para ayudar a limpiar todo ese exceso de metales tóxicos que abunda en los suelos de antiguos sitios mineros contaminados e incluso como un medio de filoterminación (descontaminación de los suelos) sin dañar el territorio.

En definitiva, la naturaleza nunca dejará de sorprendernos y darnos grandes lecciones de adaptación y resiliencia. Y esas, son lecciones que debemos aprender.

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